Home

Queda una semana para la consulta popular y los argumentos del NO más populares y remarcados se reducen a los que a continuación enumeraremos. Vamos a rebatirlos uno a uno, según nuestro simple criterio, sin mucho tecnicismo.

1. Es un gasto de dinero innecesario, cuánto dinero se va a gastar en la revocatoria.

SINo se va a gastar mucho dinero. Esto es falso. Está ya estuvo presupuestado en todas las alcaldías del Perú y la ONPE cuenta con los fondos necesarios. Sin embargo, así se tuviera que gastar dinero, este argumento es una estupidez. El Estado DEBE gastar dinero y probablemente el que sea necesario, cuando la población quiere que se responda a sus derechos políticos, a sus derechos humanos de libre asociación, libertad de expresión, participación política, dignos del más primitivo contrato social del planeta. Se DEBE gastar dinero y el que sea cuando el 55% y hasta hace unos días el 70% de la población quiere que este dinero se gaste para que una alcaldesa sea cuestionada, criticada, y por qué no, revocada. Los derechos humanos no se cuestionan por gasto de dinero. El limitado intelectualmente, vulgar lingüísticamente, pero talentoso futbolista Carlos Zambrano obviamente no entiende esto.

2. Los que quieren revocar a VIllarán son corruptos.

Primero, yo no soy corrupto y quiero revocarla. Yo calculo que de las más de 400,000 firmas conseguidas y del 55% de personas que hoy quiere echar a Villarán muy pocos, poquísimos, son corruptos, y para colmo, asumiendo que muchos sean corruptos (algo absurdo), no necesariamente están coludidos en esto (más absurdo aún). Argumento irracional y soberbio, discriminador y elitista. Segundo, si al hablar de corruptos, los defensores de Villarán se refieren al grupo que dirige la estrategia, a estas personas que ponen los fondos, se presentan como voceros y salen en público, bueno, ninguno tiene sentencias, ninguno dirige desde la cárcel y ninguno, hasta donde entiendo, está metido en procesos judiciales conocidos, por lo que, teniendo un mínimo de sentido común, se debe asumir que son inocentes hasta que se demuestre lo contrario. Esto también es un derecho humano y legal fundamental. Una premisa básica de cualquier sistema jurídico moderno. Soy inocente hasta que se me demuestre lo contrario.

Si tienen intereses económicos, Villarán y su pandilla también los tienen. Si hay gente detrás de los revocadores que quiere poder, detrás de VIllarán también hay gente que quiere poder y a la manera comunista, peor.

Entonces, me pregunto ¿cuál es la diferencia? Simplemente que Fuerza Social, los nuevos izquierdistas, Villarán, Zegarra y Glave, son gente decente.

3. Lima no puede parar, se viene el caos, el Apocalipsis.

Esto también es falso. Cuando el Estado contrata con empresas privadas o terceros obras, proyectos, servicios, los contratos se mantienen aunque las autoridades cambien. Así de sencillo. Esto ocurre en cualquier gobierno local del Perú, grande o pequeño. Pero asumamos que en estos 7 meses previos a las siguientes elecciones Villarán tenía pensado firmar tantos contratos, y ejecutar tantas obras (qué parecida a Castañeda, y en solo 7 meses!!!), que en serio le haríamos daño a la ciudad, bueno, resulta que ningún estudio técnico, perfil y su proceso de ingreso al PEMIP, su calendarización, la buena pro, etc, se arma en 7 meses. NUNCA he visto un gobierno local que en 7 meses diseñe un proyecto y empiece su ejecución. Por favor, hay que saber un poco de gestión pública para entender que nos quieren engañar y asustar.

Para colmo, resulta que el alcalde interino podría firmar contratos, y continuar con los planes celestiales de VIllarán, puesto que en estos 7 meses, el alcalde interino tendrá toda la legitimidad y poder que Villarán tuvo, legitimidad otorgada por la ley, por el Estado, por el JNE. Que no nos engañen. Es falso que se viene una especie de Apocalipsis.

Finalmente, por si no lo sabían, la mayoría de obras de Villarán se entregarán cuando ella ya no sea alcaldesa, en el 2015, es decir y siendo más simple, ante tanta inutilidad, altanería y pasividad, ni siquiera nos daremos cuenta del supuesto vacío de poder.

4. Los revocadores constituyen un grupo de ambiciosos, con Castañeda a la cabeza, que quiere regresar al poder.

Otra vez, yo votaré por el  y no quiero poder. El 55% de la población no debe esperar que les den un cargo público o un trabajo en la municipalidad como tanto caviar que se trepó al bus malogrado de VIllarán en el 2010. Los revocadores no tendrán ningún cargo público en los siguientes 7 meses. Tendrían que esperar a las elecciones y además, esperar a que su supuesto candidato gane para recién tentar un cargo. ¿Ganará su candidato? ¿Tienen candidato? ¿Su candidato les dará trabajo? ¿Se presentará su candidato? No lo sabemos. Es un ataque irracional y ad hominem, atacando la honra de quienes piensan distinto.

Los actuales funcionarios de la Municipalidad y los amigos de Villarán sí que fueron bien avispados: sociólogos, antropólogos, profesores universitarios y gente que nunca había gobernado, de la noche a la mañana se convirtieron en gerentes, subgerentes, regidores, asesores, jefes, coordinadores o supervisores de áreas públicas sin saber ni un tornillo de lo que hacían o donde estaban parados. Prefiero a los ambiciosos que tienen más cancha y arena política pragmática en los zapatos.

5. Villarán ha cometido errores pero ha hecho obras, es más, ha sido más eficiente que todos los alcaldes anteriores.

Cuando Villarán entró dijo que las obras no eran importantes, que un “hombre nuevo” debía surgir, una “Lima para todos”; quería hacer una zona rosa, quería ideologizar a los serenos, aparecía en cuanta marcha gay o pro-aborto se armaba, toda su agenda se reducía a asuntos verdes, rojos, rabanitos, ninguna obra, muchísima malicia contra Castañeda, horas y horas hombre gastadas en destruir las placas de Castañeda, su imagen, sus obras, armar todo un expediente para demostrar que era corrupto (Algo que no logró), detener sus licitaciones, en plena campaña electoral por la presidencia, para chupar medias izquierdistas, meses haciendo esto, sin dedicarse a lo que debía.

Estos primeros meses de Villarán fueron una cortina para ganar tiempo porque no tenía equipo, no sabía que iba a ganar, y por lo tanto, no tenía idea de qué cosa iba a hacer ahora que era alcaldesa. Luego se la pasó todo un año en marchas, eventos caviares, culturales, sociales, y tampoco, nada de obras.

Ahora resulta que quiere parecerse a Castañeda y no solo eso, afirmar que ejecutó más que él y que sus predecesores. Resulta que ella era más hincha de las obras que el mismísimo Lolo Fernández de las obras, el “mudo” Castañeda. Imperdonable. La típica incoherencia caviar. No la trago. Hasta Zegarra, siempre con una imagen higiénica cuando dice algo, esbozó el mismo argumento: “continuamos las obras de Castañeda”. Por favor… Ya estamos grandes.

6. El remedio es peor que la enfermedad (volantes del PPC)

El PPC ha venido a ser un pequeño elemento de estudio histórico, con poca densidad y tampoco mucha historia. Parecido al argumento del Apocalípsis, esto aparece en los volantes que reparte el PPC por Surco, La Molina, San Isidro (sus antiguos distritos, ya no más). Es gracioso que este pequeño partido agónico, al que siempre le tuve cariño, defienda a Villarán de esta manera: “Por favor, no voten por el SÍ. Estamos frente a una Municipalidad enferma, frente a una enfermedad, pero ojo, nosotros los enfermos sabemos mejor que ustedes los sanos, cuál es el remedio, déjennos a nosotros los enfermos que nos curemos solos”. Simplemente increíble. Pobre Villarán, así mejor no la defiendan.

7. La revocatoria debe fracasar para no sentar un precedente de desestabilización institucional.

No sé. Tampoco me convence. Esto servirá de ejemplo para los siguientes alcaldes. Es cierto, algunos vivirán con algo de temor, pero muchos, antes de mandarse a ser candidatos, la pensarán bien, armarán buenos equipos, tendrán en cuenta que si no son relativamente buenos, los van a botar a patadas. El mecanismo de revocatoria será un elemento a tener en cuenta ante cualquier político que quiera aventurarse a un cargo de esta importancia. Me parece muy bien. Por otro lado, esta crisis puede ser superada si el JNE revisa y corrige algunos puntos de la ley de revocatoria. Así de simple. Hoy constituye un derecho político del 55% de la población, totalmente defendible, válido, respetable, igual de correcto que el que defienden los contrarios. Yo voto por el . La crisis es buena cuando le dará una lección histórica a un grupo de gente que se cree decente, que no acepta errores con sinceridad, que no está haciendo bien las cosas, que no las haría mejor, al contrario, si gana, y que no merece quedarse.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s